A pesar de que ha sido el porno gay lo que le ha dado notoriedad a nivel internacional, el actor alemán –también modelo, presentador de televisión y fotógrafo– no muestra demasiado cariño por el género. Curtido en films de productoras como Cazzo, Wurstfilm y Men at Play,
Marcel Schlutt es uno de los nombres más conocidos de entre los que presentan trabajos en el Festival Independiente de Cine para Adultos que se celebra en Madrid.
Entrevista: Iván Salcedo
SHANGAY EXPRESS: ¿Qué significa el porno para ti?
MARCEL SCHLUTT: Es la cosa más aburrida que existe en el mundo.
S.E: ¿Cómo es que decidiste aventurarte en este mundo entonces?
M.S: Presentaba un programa en un canal de pago gay alemán, y fue un director de porno quien me propuso que rodase una película con él. Pensé “¿Por qué no probar? Seguro que es divertido”. Aunque pronto comprobé que no lo era tanto.
S.E: Aun así, son muchos los amantes del género que te siguen con pasión. ¿Qué crees que te diferencia de otros actores porno?
M.S: Es una pregunta complicada... Podría decir que estoy mucho más bueno que otros muchos actores porno, pero en realidad no creo que sea así. Quizá lo que le llama la atención a la gente es la honestidad con la que hablo de mis experiencias en ese mundo. El porno implica trabajar muy duro, no es ni mucho menos tan entretenido como puede parecer desde fuera.
S.E: Estarás orgulloso de que un pornodrama carcelario protagonizado por ti, Locked Up, de la productora Cazzo –que se estrenó en versión explícita y también censurada–, se haya convertido en un clásico reciente del porno gay. ¿Es un ejemplo de que es posible hacer películas de calidad que pueden llegar a exhibirse más allá de los circuitos propios del porno?
|  |
M.S:
¿Sabes lo que pasa? Que a mí no me parece una buena película. Ni siquiera la versión explícita me parece pornográfica... Pero si la gente ha reaccionado siempre tan bien ante ella y la alaba tanto es que debe de ser buena y merece verse como algo más que una cinta de sexo.S.E: ¿Te avergüenzas de alguna experiencia vivida en el mundillo del porno?
M.S:
Sí, de haber aceptado rodar una película con [el actor, productor y director estadounidense] Michael Lucas. Es un gilipollas integral.S.E: Si el porno que haces te gusta tan poco, ¿podemos deducir que únicamente te dedicas a él para satisfacer tus ansias de exhibicionismo?
M.S: [Risas]
¡Que nadie piense que soy un exhibicionista sin remedio, porque no es así! Lo que pasa es que se gana buen dinero haciendo porno. Y además, es un trabajo que te puede abrir muchas puertas. En mi caso, gracias al porno pude trabajar con Bruce LaBruce y me surgieron proyectos como Unfaithful, un drama no pornográfico que he rodado en Francia.S.E: ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Bruce LaBruce en su reciente cinta vampírica Otto; Or, Up With Dead People?
M.S:
Bruce me llamó, hice una prueba y conseguí un papel. Me encantó la experiencia: disfruté mucho con el equipo y con el resultado. Hasta me eché novio, porque estuve saliendo con Jey Crisfar, que interpreta a Otto, durante mucho tiempo después del rodaje. Fue una aventura de lo más completa.S.E: ¿Podemos deducir qué tipo de sexo te gusta en base al porno en que solemos verte?
M.S:
No, mi vida sexual privada es muy distinta. Sé que mucha gente piensa que me debe encantar el rollo fetichista por haber sido un ‘chico Cazzo’, pero qué va...S.E: ¿Algún actor porno al que admires?
M.S: [Risas]
Después de ocho años trabajando en esta industria no puedo decir que admire a nadie que esté en ella. Ni siquiera veo ya películas porno. Aunque sí tengo algunos buenos colegas, como Darian Hawke, que es mi mejor amigo. O Fred Faurtin, que además de estar bueno es una persona estupenda.
S.E: Estás a punto de dirigir tu primera película no pornográfica [Max And The City] y te muestras cada vez más interesado por la fotografía. ¿Te has cansado de estar delante de las cámaras y abandonas el porno?
M.S:
No, de momento no dejo el porno. La fotografía surgió como un nuevo aliciente en mi vida hace unos cuatro años. Estaba aburrido de hacer siempre lo mismo, y de repente fue algo que me permitía variar de punto de vista. Porque presentaba un programa gay, actuaba en películas gays, colaboraba en revistas gays, había dirigido mi primera película porno gay..., necesitaba un descanso de lo gay [risas]. La fotografía se cruzó en mi camino y se ha convertido en una de mis pasiones.
Fuente:http://www.shangay.com