EMPRESA
BLOG DE LOS CREADORES
ADVERTENCIA: Si eres menor de 18 años abandona inmediatamente esta página. Contiene material solo para adultos.
Lo mejor del porno Colombiano. Descárgas solo desde España. Haz click aqu. Videos SMS.

 

 

 

 

 

 

 

De paso por Bogotá... el pasado mes, invitada para participar en la Revista Don Juan. Alli tuve la oportunidad de compartir una tarde de fotos realizadas por Andrés Bermudez y una entrevista sobr el mundo del porno realizada por Simón Tamayo al cual le mando un gran saludo y bajo la dirección de María Elvira Arango. (Tomado de la Revista Don Juan ( La reina del porno)

ANDREA GARCÍA SE EMPEZÓ A MASTURBAR CUANDO TENÍA MENOS DE ONCE AÑOS.

SU MAMÁ CELEBRA SUS PELÍCULAS Y SU PAPÁ HA ACTUADO EN SUS PRODUCCIONES MÁS CALIENTES. ES LA ÚNICA CARA VISIBLE DE LA INDUSTRIA PORNOGRÁFICA COLOMBIANA Y LA DIRECTORA DE NUESTRO PRIMER CANAL TRIPLE X.

Cuando a veces Andrea también es presentadora de uno de los programas del canal, Sex Magazín, en el que habla de sexo de forma tan desenfadada que hasta los taxistas le consultan sus problemas sexuales en la calle. De ahí surgió la idea de Kamasutra, que ya tiene más de 500.000 suscriptores que pagan mil pesos diarios por 24 horas de porno made in Medellín.

SU HERMANA FUE DESPEDIDA DEL BANCO EN QUE TRABAJABA PORQUE ELLA LE TOMÓ UNAS FOTOS CON LOS PRODUCTOS DEL SEX SHOP QUE TENÍA HACÍA UNOS AÑOS.

Pero las películas de Cristian son una cosa muy diferente a clásicos colombianos como A tirar a la finca de mi amá, Calisex o Villa de Rocco. En una producción gasta cerca de veinte millones de pesos, escribe un guión técnico y tiene ánimo innovador: “Un día se nos dañó el carro en una carretera oscura, y se nos ocurrió una película en la que muchos carros se dañaban y la gente se iba a un restaurante en el que un gordo se masturbaba al mirar por un hueco a las mujeres haciendo pipí en el baño”, cuenta Andrea.

EN LAS NOCHES, ANDREA LLEGA A SU CASA CERCA DE LAS OCHO, VE alguna película porno o convencional –su preferida es La comunidad, de Álex de la Iglesia– y hace el amor con Cristian por segunda vez en el día. Su fetiche es hacerlo usando uno de los tacones que colecciona para eso. Dice que nunca ha pensado en volverse actriz: “No podría darle un beso a nadie que no me gustara, y Cristian es igual. No hay celos en la relación”. Muy pocas veces sale a bailar, pero cuando lo hace va a Vinacure, una discoteca al sur de Medellín donde hay shows de enanos bailando con imágenes de la Virgen María. Pero lo más importante para Andrea es visitar a su familia. Su papá, un sargento retirado del ejército, ha hecho papeles de chofer y de miembro de una pandilla en dos películas, y gracias a la piratería es reconocido en la calle como “el mono de Paseo sexual”. Su mamá, en cambio, lanza consejos como “El pipí de ese no me gusta” o “Esa niña grita muy feo”. Los García son los primeros en ver las películas del canal Kamasutra finalizadas, y también son muy civilizados: ven porno en familia.

ANDREA GARCÍA.

CUANDO ERA NIÑA, POCO DESPUÉS DE QUE LOS IMPLANTES hincharan las tetas de las estadounidenses, en la fría y empinada Manizales Andrea García se ponía pelotas de juguete en el pecho para ofrecerle sus meloncitos al mundo. Su mamá y su hermana mayor le decían que parecía una actriz porno, y mientras otras niñas montaban en los caballitos mecánicos de los parques, ella cabalgaba en sus almohadas para masturbarse. Un día, mientras buscaba calzones en el clóset de su mamá para jugar a hacer desfiles de modas con sus amigas, encontró una película en VHS, Sueños calientes, y se puso a llorar al descubrir lo descarnado que era “el viejo mete-saca”. Cuando superó el shock se limpió las lágrimas y volvió a cabalgar alegremente sobre su almohada.

Hasta los quince años armaba orgías con sus muñecas Barbies, y ahora, con 26, juega con personas desnudas como la directora de Kamasutra, el primer y único canal porno hecho en Colombia: “Los acomodo, les digo cómo gritar y moverse”, me dice mientras simulaba posiciones sexuales con los vasos de Coca-Cola del restaurante donde la entrevisté. Al lado, unas niñas del colegio Marymount nos miraban aterradas.

ANDREA SE LEVANTA A LAS SIETE DE LA MAÑANA Y LLEGA A LAS NUEVE AL canal, ubicado en el barrio Calasanz, en Medellín, llamado así en honor de un tradicional colegio religioso. Andrea no es católica, pero se casó por la Iglesia por el look del vestido blanco. Tuvo una hija en 2002, María Alejandra, y hace un año se divorció. Llega a su oficina, revisa su e-mail y coordina a las cincuenta personas que tiene a su cargo, entre camarógrafos, editores, presentadoras, la señora encargada del aseo y del café y actores que trabajan en los 16 programas del canal. Entre el estudio, su oficina y las salas de edición contesta al menos doscientas llamadas diarias de hombres que quieren ser actores.

Al principio citaba a todos a casting, pero ya no pierde su tiempo en eso porque algunos llegaban con verrugas en el pene, otros se ponían rojos al sacar la herramienta o ni siquiera sabían escribir para llenar la ficha sobre enfermedades, preferencias sexuales y aspiraciones profesionales. “Ahora les pido que me manden al e-mail una foto desnudos, de cuerpo entero y con el pene en erección. De 200 sólo cinco envían la foto, y tres llegan a casting, en el que les pongo una película y deben responder sin jalársela mucho. Ahí tomo nota, ‘muy grande’, ‘mucho escroto’, ‘muy pequeña’”. Andrea es una experta: “Unos son grandes y fofos como un niño bobo, otros no se despegan del ombligo, otros son curvados como una espada samurái y otros son como un champiñón: delgados y cabezones”. Una buena medida de un pene es de 22 centímetros, como la de Joseph, un stripper paisa que, según ella, es el mejor actor del país: “Eyacula cuando uno quiere, es un caballero y no coquetea con las actrices”.

ANDREA LE OFRECIÓ A SU HERMANO QUE ACTUARA CON DOS ACTRICES QUE LE HARÍAN SEXO ORAL, PERO ÉL NO ACEPTÓ.

AVECES ESTÁ TAN OCUPADA QUE NO PUEDE ALMORZAR. Entre grabaciones de programas y pequeños clips masturbatorios –que llenan espacios entre programas–, ha grabado quince largometrajes en un año para llevarlos al Festival Internacional Erótico de Barcelona, en octubre, donde probará suerte en los Premios Ninfa, uno de los galardones más prestigiosos de la industria. Luego irá al Festival Venus Berlín y se dará unas merecidas vacaciones en Ibiza. “Mi hija se queda en Medellín con la abuela. No voy a llevarla con tres años a estas cosas”. Viajará con su novio, Cristian Cipriani, quien, con 22 años, es el dueño de 17/26, (7labios.com), una de las productoras de porno más destacadas de Colombia que compite coño a coño con Natural People, artpunto67.com, Sexy Sugar y Foto video, la productora de Édgar Escobar, uno de los pioneros del porno en el país en los años ochenta y primo de Pablo Escobar, según la web Azul Naranja Palabra Digital. El otro pionero fue Marco Aurelio Posada, alias Michael Spring Danger, un bisexual amante de los travestis, asesinado en 2002, que compró trece millones de dólares en porno para su videotienda Video Stop, en la avenida 33 y en el barrio Fátima en Medellín. Grababa películas amateurs en calles y moteles, y sus clientes preferían los “videos de la casa” a los estadounidenses e italianos que tenía.

 

Cristian fue el creador del primer reality sexual del país, Los pichones, en el que un cantante de bus tocaba la canción del programa desnudo, y las parejas competían por ser las más candentes en una pesebrera con excrementos de caballo hasta el cuello. Su obra maestra es Óxido en mis muñecas, grabada en una bodega del barrio de los mecánicos de Medellín. En medio de varios litros de sangre y huesos y cabezas de vacas desolladas, cuatro actrices y tres hombres fornicaban de forma salvaje mientras que un actor con la máscara de Hannibal Lecter les daba latigazos. Andrea tuvo pesadillas dos noches seguidas, pero también ha vivido momentos amables, como la vez que se excitó durante una grabación: “Fue en Camporno, cuando una actriz se untaba en el cuerpo un pastel de bodas mientras le hacía sexo oral a su pareja, sin saber que su hermana se estaba masturbando al verlos por la rendija de la puerta”.

EL CANAL KAMASUTRA SE VE EN NARIÑO, ANTIOQUIA, VALLE DEL CAUCA, LA COSTA ATLÁNTICA, EL EJE CAFETERO Y BUENOS AIRES, ARGENTINA. A FINALES DE 2007 SE VERÁ EN BOGOTÁ.

UNA PRODUCCIÓN NECESITA CUARENTA CONDONES, VARIOS VASOS de agua, jugo de tomate de árbol –que aumenta la producción de semen–, bebidas energizantes y avena –para hacer más espeso el semen, que es el final feliz de toda película porno–, unas cuantas pastillas de Sildenafil –un medicamento que puede mantener la erección hasta por seis horas– y lubricantes. Apenas llegan a la grabación se bañan, las mujeres se hacen una ducha vaginal y se ponen un enema, un dispositivo con un líquido que se introduce con un tubo por el ano para limpiarlo. No pueden tener relaciones sexuales al menos tres días antes, ni llegar bajo el efecto de drogas o alcohol. También deben comer poco para evitar los pedos, el peor accidente en una grabación. “A veces se ponen a gritar ‘Ohh yeah baby papí’, y yo grito CORTEN. Tienen que decir algo propio, como ‘Eso papi, culiame papi culiame’”.

En una semana llegan al canal cerca de tres candidatas para actrices, desde ex prostitutas y strippers hasta psicólogas, deportistas de alto rendimiento, comunicadoras sociales o estudiantes para azafata. En el casting deben masturbarse y fingir un orgasmo frente a la cámara y pasar una larga entrevista con Andrea. Una actriz puede ganar entre un millón y cincuenta millones de pesos por película, según la cantidad de escenas que realice. Belladonna, una actriz y directora que acaba de ganar el premio FAME a la actriz más sucia del porno, es la dueña de uno de los pocos esfínteres anales que soportan una triple penetración. El sexo anal es el que más cuesta, y ella cobra hasta 1.500 dólares por escena. “Hace poco me ofrecieron una película en la que una modelo colombiana muy reconocida se masturbaba con unas manzanas. Le pagaron cincuenta millones de pesos por esa escena, pero no voy a comprarla por cara y para no tener problemas”, cuenta Andrea. Cada acrobacia se paga en efectivo al final del día. Si hacen una gran escena, Andrea les da una bonificación. Los actores, en cambio, ganan la mitad sólo si son reconocidos, porque en general no se les paga.

 

“HAY PENES GRANDES Y FOFOS COMO UN NIÑO BOBO, OTROS NO SE DESPEGAN DEL OMBLIGO, OTROS SON CURVADOS COMO UNA ESPADA SAMURÁI Y OTROS SON COMO UN CHAMPIÑÓN: DELGADOS Y CABEZONES”

 

Agradecimientos. Revista DonJuan / Tomado www.revistadonjuan.com

 

 

Esta prohibida la reproducción de estas imagenes sin autorización. info@7labios.com / elsementaltv@hotmail.com / sexmagazin@hotmail.com. 1726 producciones.

Derechos reservados.