

VOMITO EN NOCHE DE SEXO.
En una noche de sexo brutal en una calle llamada las Ramblas en Barcelona, junto al viento del mediterraneo y el monumento de Colon en mi ventana quise descubrir si mi pareja realmente me queria. Aunque me habia demostrado completas muestras de amor todavia habian pruebas que debia pasar, asi poder inmortalizar esta conjuncion de ella y yo. Me habia comido en el paseo de la cena por plaza cataluna un plato italiano. Unos Raviolis con salsa pesto y una botella de vino. Junto a un paquete de cigarrillos Camel, los unicos que pude conseguir, mi estomago ya preparaba una verdadera bomba. Seguido de besos y abrazos y de una buena faena de sexo mi cuerpo empezo a mutar. Senti el vomito justo en mi lengua, desgarrandome el esofago, quemandome con sus jugos gastricos y produciendome aluncinaciones que junto al mareo del Camel me llevaron hasta la poceta.
Como podia perder esos euros. La cena habia costado 45 euros mas 80 de la botella de vino, y todo tirarlo por la borda para que las tuberias de ese hotel barato de turistas pobres se lo tragase. Vomite y vomite y no hay cosa que me desagrade mas que sentir podrida la garganta. ME trague lo que pude pero el resto busco salida en el agua del cutre sitio. Toda clase de raviolis descompuestos perturbaron el mas caliete acto sexual. Estaba tomando de mi propia medicina, estaba sacando de mis ser litros de contaminacion mediterranea y ese proceso dejar rastro en el suelo. Ella sin pensarlo se acerco y me fotografio. Se sintio alagada por mi gesto. Me apoyo. Compartio conmigo los tonos naranjas y rojos del fluido que me abandonaba. Ella simplemente rio y fotografio los momentos en donde me le etregaba en un acto de fe descontrolada. un beso, me acaricio, me calento. Me dio morbo, ella no se inmuto ante la peste que yo expulsaba como mangera de tienda. Me puso loco, me enamoro que estuviese en el mismo recinto y no trasbocara como yo ante el acontecimiento que fue parte del proceso que las parejas deben superar. He sentido su tibia orina dos veces en mi cuerpo y no habia sentido algo mas relajante. Me habia visto orinar miles de veces, me habia visto sangrar y con su mano detuvo mi hemorragia, ahora lo hacia viendome vomitar. Solo falta para comprobar que es mi otro ser que alguno de nosotros pueda cagar, mientras el otro se ducha.

